1) El Ecommerce es para distribuidores o fabricantes? Pros y contras en ambos escenarios y propuestas de valor de cada uno de los jugadores.
Desgraciadamente (lo digo por que trabajo en distribución) el Ecommerce es para todos. Es normal que cada vez más fabricantes se animen a vender desde sus tiendas transaccionales, no cabe duda que la inversión requerida para ponerlo es mucho menor que poner en marcha una tienda física o una red de tiendas para cubrir el territorio nacional. Y hay un segundo nivel, que es el caso de Apple que nos solo vende desde su Web sino que también están abriendo tiendas físicas gestionadas por ellos Sin duda hay más ventajas para el fabricante que para el distribuidor. El fabricante además de ganar su margen gana el del proveedor pero a cambio se mete en una nueva estructura de costes que es la gestión y mantenimiento del negocio transaccional. La otra ventaja es la capilaridad, posiblemente se ahorre abrir tiendas en muchas localidades de dudosa rentabilidad puesto que la Web le da una cobertura nacional o incluso internacional. Quien paga el “pato” es el distribuidor que verá mermada su venta por un nuevo tipo de competencia, el fabricante. Un arma que va a tener es el precio, el fabricante se supone que adaptará sus precios a los recomendados mientras que el distribuidor seguramente reduzca el margen para no perder ventas. En un mundo ideal para distribuidor y fabricante, este último tendría que dar la posibilidad a sus clientes de redireccionarlos a todos los puntos de distribución virtual y que sea el mismo cliente quien elija dónde comprar.
2) El papel de los pure-players: ¿Amenaza real o toque de atención para que las brick-and-mortar desarrollan su estrategia online?