Las bolsas de polietileno y el cuidado al ambiente

 
Con la gran popularidad que han alcanzado las bolsas de plastico es evidente que generan toneladas de basura al año, lo que contamina el medio ambiente ya que es posible encontar estos objetos en lugares como la playa, el bosque y los ríos. Se calcula que al año cada persona consume alrededor de 150 bolsas plásticas: el principal problema al que nos enfrentamos es a la naturaleza no biodegradable de estos  productos; de la misma manera, al ser derivado del petróleo, la fabricación de las mismas implica la emisión de gases que contaminan.
De la misma manera existen cifras alarmantes que indican que la vida útil de las bolsas de polietileno se reduce a una sola vez, por lo que la mayoría terminan en basureros: otro de los problemas que se enfrentan es la ligereza de las bolsas, ya que en algunas ocasiones éstas vuelan y en el aire se deshacen logrando contaminar: en China a esta contaminación se le llama “contaminación blanca”. El mayor problema al que nos enfrentamos con estas bolsas es que su costo en producción, resistencia, procesabilidad e impermeabilidad hacen que no exista algún producto capaz de reemplazarlas a tan bajo costo.
En el caso del mar, uno de los tipos de basura que se encuentran con mayor frecuencia son justamente los plásticos, que son uno de los mayores causantes de los problemas que tienen los animales del mar, tanto peces como aves: debido a su ligereza la mayor parte de estos desechos terminan en los mares o ríos.Otro de los problemas ambientales que se enfrentan es el hecho de que no se pueden reciclar, además de que el petróleo cada vez alcanza precios mas elevados, por lo que los costos cada vez son mayores: se calcula que únicamente el 10% de los plásticos se logran reciclar, lo que es nada comparado con la demanda anual que tienen que asciende a billones a nivel  mundial: este fenómeno se agudiza si las bolsas están pintadas, ya que contienen plomo  y otros metales altamente pesados que son sumamente tóxicos: se ha pensado como una alternativa prenderles fuego, pero el problema es que el humo desprendido de la quema provoca gases contaminantes.
La situación se vuelve más alarmante si tomamos en cuenta que muchos de los plásticos son casi indestructibles y en ocasiones necesitan alrededor de 4 siglos para deshacerse.