publicidad publicidad

La Responsabilidad Social Corporativa ¿Moda o necesidad?

Martes, 18 Abr 2006

La Responsabilidad Social Corporativa está muy de moda en los corrillos empresariales. A qué hace referencia o para qué sirve, ya no interesa tanto. ¿Lo fundamental? Saber que aplicando políticas de Responsabilidad Social Corporativa estaremos incrementando directamente los beneficios que normalmente alcanza nuestra empresa. Por ello, conviene prestar atención a todo lo que engloba este término y no perder pistas de las ventajas a las que podemos acogernos como empresarios a la hora de implantar en nuestra empresa, independientemente de su tamaño, planes de Responsabilidad Social Corporativa.

El concepto como tal es muy antiguo, y surgió a la par en varios países europeos con la única finalidad de que las organizaciones sin ánimo de lucro aplicaran buenas prácticas en lo que a responsabilidad social se refiere. Esta manera de actuar, ha trascendido a todo tipo de empresas hasta convertirse, con el paso de los años, en una demanda del mercado. Si en un principio invertir en políticas de Responsabilidad Social Corporativa era una carga por el gasto innecesario que conllevaba, ahora no se trata sólo de una elección, sino de toda una necesidad.

Definición de concepto

Pero... ¿qué es exactamente la RSC y de qué hablamos cuando nos referimos a una empresa socialmente responsable? Lo que hoy en día se entiende por Responsabilidad Social Corporativa (RSC) hace referencia a todas aquellas políticas empresariales que están directamente relacionadas con materias medioambientales, con el grado de satisfacción de los empleados de una empresa, así como de todos aquellos mandamientos de orden ético que afecten al correcto desarrollo de la actividad laboral.

En este contexto, se desprende quelas funciones de una empresa socialmente responsable y reconocida como tal, deben estar dirigidas para poder llevar a cabo una serie de comportamientos sociales y medioambientales adecuados.

Inversión Socialmente Responsable

La Inversión Socialmente Responsable es el motor de la RSC. Se trata de aquella inversión que no descuida las consecuencias económicas, sociales, medioambientales y éticas que la acción de invertir pueda desencadenar. Resulta complejo cuantificar el coste que le supone a una empresa invertir en este tipo de acciones, puede variar entre los 3.000 y los 12.000 euros dependiendo del tipo de acciones que se quieran llevar a cabo, pero a la larga compensa.

Y es que lo que sí está claro y no deja lugar a dudas son los beneficios inmediatos de la inversión. Los resultados no se hacen esperar y automáticamente después, veremos un cambio significativo en la productividad, provocado por la fuerte motivación del personal. Además, no sólo experimentaremos una reducción de costes, sino que se nos abrirán grandes puertas a la hora de entablar negociaciones con nuevos clientes. Nuestra nueva condición de empresa socialmente responsable cuenta con el visto bueno de la sociedad. Éste último aspecto, viene corroborado por www.foroetica.es, en donde según el Foro para la Evaluación de la Gestión Ética, ante dos productos exactamente iguales, un 53% de los clientes se decantan por aquel que proviene de empresas socialmente responsables.

Parece que esa cultura empresarial a la que no le gustaba estar demasiado vinculada con sus empleados y a la que no le importaba prescindir de ellos ante cualquier situación adversa no ha favorecido demasiado el crecimiento de la productividad empresarial. Por ello, comienza a estar mal visto llevar a la práctica este tipo de políticas que afectan directamente al declive de una empresa.

Frente a esta situación, son cada vez más las empresas que se suman a la cultura de la Responsabilidad Social Corporativa con la finalidad de generar un valor añadido que le hará obtener así importantes beneficios. La RSC deja de ser una moda para convertirse en una necesidad empresarial de primera mano.

España, a la cola de Europa

Pero aunque la actuación social y medioambiental crece exponencialmente, parece que en España le cuesta instalarse en el tejido empresarial. Mientras que en Europa la Inversión Socialmente Responsable (ISR) institucional en el 2003 alcanzó los 336 millones de euros, en España, un año antes, contribuimos tan sólo con 62 millones de euros a la ISR institucional.

A pesar de estos datos, llama la atención la manera en la que la cultura de la RSC se ha instalado ya en las grandes empresas españolas que cotizan en los mercados de valores aunque claro está, Gran Bretaña lidera el mercado por encima del resto, y se trata del país que más rápidamente ha experimentado un mayor crecimiento en este sentido.

Desde el 2000, tanto en Alemania como en Inglaterra se impone la obligación de la transparencia informativa respecto de la valoración de la responsabilidad social dede las empresas participadas por los fondos de pensiones, hecho que no sucede en nuestro país. Esto es así debido a que un elevado numero de inversores no desea que sus carteras de acciones haya empresas que violen la legislación medioambiental o los derechos de los trabajadores.

Programa Global Compact de Naciones Unidas

Está claro que convertirse en una empresa de RSC mejora considerablemente la reputación empresarial. Eso ya lo saben en EEUU y en algunos países de Europa, y para trasladar esta manera de actuar a nuestros empresarios, en 2003 se constituyó en nuestro país la plataforma de seguimiento del programa Global Compact de Naciones Unidas.

Con ella se pretendió difundir entre las empresas españolas la filosofíade la responsabilidad social de las empresas. ¿Qué tenían que hacer las empresas? Comprometerse y asumir una serie de principios de responsabilidad socialen sus políticas y sistemas de gestión. Más de un centenar de empresas españolas se sumó a esta iniciativa.

Desde entonces, parece que este fenómeno se ha vuelto imparable, no sólo para las grandes empresas, sino también para las pymes, ya que gracias a la Responsabilidad Social podrán encontrar solución a muchos de sus problemas internos

Entre las empresas mejor valoradas por los inversores gracias a la práctica de políticas de Responsabilidad Social se encuentran Vodafone, Pfizer Johnson&Jonson, Nokia o Cisco Systems, entre muchas otras más.


 

No hay votos

Publicidad