Dudosa compra venta de empresas aprovechándose de la crisis

billete de 100 euros

Ha llamado recientemente la atención a nuestra redacción una noticia publicada el pasado lunes 21 de diciembre en elconfidencial.com que nos parece de máxima importancia y que por su interés ponemos en conocimiento de las empresas usuarias de granpyme. La información hace referencia a una empresa que, aprovechando la desesperación de no poco empresario en la crisis actual, está aprovechando el vacío legal existente y la inexistencia de controles mercantiles, para desvalijarles y dejar en la estacada a sus trabajadores y proveedores.

La empresa en cuestión, afincada en Barcelona, se esconde bajo el paraguas ficticio de una empresa inexistente (en su web consta como constituida desde 1992 pero en el Registro Mercantil consta como en fase de constitución) que se hace llamar Gutsen & Vergelsa y que supuestamente podría haber estafado hasta la fecha, no menos de 45 pymes /empresarios.

Para captar a las víctimas, se anuncian profusamente en Internet (están en muchísimos directorios de empresas, algunas webs de periódicos de cobertura nacional y regional, webs de pymes, webs de compra y venta de empresas, segunda mano, y posicionadas en los principales buscadores de internet) buscando no solo publicidad sino el marchamo de garantía y seriedad que proporciona una web seria. Salen constantemente, incluso, en programas de televisión de cierta audiencia. Ahí es donde invierten de verdad, porque en lo que es en pagar el precio a los que venden, en asumir todas las deudas y en capitalizar las compañías como prometen, no.

Esta empresa, de forma directa o a través de la sociedad intermedia Anypo División de Servicios Industriales S.L, ofrece al empresario en apuros comprarle su empresa y se compromete a hacer frente a las obligaciones contraídas por la misma con sus empleados, proveedores, clientes, seguridad social, hacienda... pero una vez que firma en notario la operación y consigue el cargo de administrador único de la misma, incumple los compromisos adquiridos: cobra todos los efectos posibles con clientes, vende maquinaria y existencias, y deja de pagar a los empleados, proveedores, hacienda y seguridad social...

Según información comprobada en el Registro Mercantil, estos señores, llevan con esta práctica desde 1992, imaginamos que aprovechando la crisis económica de 1993. Con la crisis actual, las operaciones se han disparado, habiendo invertido a través de la sociedad Anypo División de Servicios Industriales S.L desde su constitución en no menos de 45 sociedades. La última empresa “adquirida” es CREACIONES TOYPES, caso de actualidad en Pontevedra en las últimas semanas y con bastante repercusión mediática debido a que los empleados están reclamando, con el apoyo de los sindicatos, sus salarios impagados de los últimos meses. En el caso de CREACIONES TOYPES hay amplitud de informacion publicada por La Voz de Galicia, el Faro de Vigo, etc.

Es más, algunos empresarios afectados por estos señores han tenido que abandonar su pueblo o ciudad de toda la vida y marcharse a otro sitio a vivir, alimentando con ello la sospecha de sus trabajadores y conciudadanos, que encima les consideran que les han traicionado. Éstos, aconsejados de forma práctica por sus abogados, han optado por demandas civiles en lugar de penales, como forma, en principio, más viable de conseguir los dineros y compromisos asumidos y poder atender a trabajadores, entidades bancarias y proveedores.

Por ello desde granpyme.com aconsejamos, que antes de proceder a la venta de una compañía, por muy crítica que sea la situación económica, es preciso ganar tranquilidad sobre las intenciones del comprador, sin dejarse impresionar por una oficina lujosa, por una apariencia física elegante y por un bonito discurso de promesas.

Tampoco es garantía de nada que “escrituren ante notario” y que “se comprometan a”. Al momento de la firma de la escritura no valen “compromisos verbales aunque estén por escrito”, tiene que estar todo hecho y bien documentado, el pago por el precio de las acciones si es aplazado, avalado bancariamente y las subrogaciones de deudas, materializadas y validadas por los acreedores (Entidades Bancarias, Hacienda, Seguridad Social bancos, personal, proveedores, etc).