¿Qué pueden esperar las futuras generaciones de sus pensiones de jubilación?
Tal y como está la situación actual no nos cabe ninguna duda de que en el futuro se reducirán los beneficios de los sistemas públicos. La crisis ha dañado los actuales sistemas de pensiones y tal y como ha señalado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su informe Perspectivas de las pensiones, las últimas reformas de los sistemas de pensiones de los países miembros reducirán entre un 20% y un 25% las retribuciones medias de las futuras pensiones.
Un panorama desolador al que hay que hacer frente con nuevas medidas que posibiliten un futuro mejor. Por ello, el organismo internacional aboga por aumentar más allá de los 67 años la edad de jubilación, llegando a alcanzar los setenta. Ve imprescindible, e incluso obligatorio, que la población contrate planes privados y que se cree un mecanismo que fije la fecha en función de la evolución económica y la esperanza de vida, que actualmente alcanza en España los 86 años.
Para la OCDE, la esperanza de vida lastra el sistema público, por lo que los trabajadores actuales y los del futuro tendrán que trabajar más tiempo antes de retirarse y tendrán pensiones públicas inferiores.
Los autores del estudio han indicado que una persona que empieza a trabajar ahora puede esperar, de media, recibir una pensión pública equivalente a la mitad de su remuneración si se jubila con el periodo de cotización completa. Por eso, el informe considera que la única solución es la de hacer obligatorio cotizar a fondos privados e integrar a los trabajadores automáticamente en ese tipo de dispositivos, como ocurre en Nueva Zelanda






