La Conferencia sobre factura electrónica en Europa organizada por la presidencia española de la UE y la Comisión Europea ha convertido a la factura electrónica en elemento relevante para avanzar en la creación de un mercado único digital europeo, favoreciendo el comercio transfronterizo entre los Estados Miembros, y también como elemento potenciador de la innovación y de la eficiencia de funcionamiento de las organizaciones, en particular de la Administraciones Públicas.
La Conferencia se ha producido en un momento apropiado para debatir las recomendaciones del Grupo de Expertos de la Comisión Europea y las acciones clave que deben emprenderse para eliminar las barreras que actualmente afectan el uso de la factura electrónica.
Uso de la factura electrónica en Europa y España
Según las estimaciones realizadas por la entidad Billentis, de los más de 30.000 millones de facturas que se generarán en Europa en 2010, más de 2.200 millones serán facturas electrónicas, con más de 2,5 millones de empresas y 56 millones de consumidores que harán uso de ellas. El crecimiento estimado del número de facturas electrónicas emitidas en Europa en 2010 es del 37%.
España está, junto a los países nórdicos, en el grupo de países en posición de liderazgo en lo que se refiere a la facturación electrónica entre empresas, con una penetración estimada de más del 12% de
facturas electrónicas respecto del total en 2010. En el caso de la facturación electrónica a consumidores, la penetración en España se sitúa entre el 1% y el 6%.
Por otra parte, los datos elaborados por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información revelan que en España se observa un claro impacto del tamaño de la empresa en los índices de incorporación de la factura electrónica, de modo que se observa una mayor adopción en las empresas de diez o más empleados.
Informe del Grupo de Expertos
Durante la Conferencia ha tenido lugar la presentación del informe elaborado por el Grupo de Expertos de la Comisión Europea, que propone el establecimiento de un Marco Europeo de Factura Electrónica y ofrece una serie de recomendaciones para la provisión de servicios de factura electrónica de forma abierta, competitiva e interoperable en toda Europa. El objetivo final es promover la adopción masiva de la factura electrónica.
El informe destaca que la factura electrónica tiene un gran potencial y que hay muchos casos en los que las empresas y el sector público ya la han adoptado como parte integrante de sus procesos de negocio. No obstante, aún hay una serie de barreras que obstaculizan una adopción más amplia, especialmente por parte de pequeñas empresas y particularmente cuando se trata de facturación electrónica intraeuropea.
Según el informe, entre los beneficios de la facturación electrónica destacan la mejora de la competitividad, potenciales ahorros de costes, la mejora del cash-flow, beneficios medioambientales, la mayor eficiencia de las cadenas de suministro, la liberación de recursos para un trabajo más productivo y el impulso para el desarrollo del Mercado Único.
Para alcanzar el Marco Europeo propuesto por los expertos, el informe incluye una serie de recomendaciones:
• Enfocarse en las necesidades de negocio específicas de las pyme, ofreciéndoles soluciones de factura electrónica fáciles de usar y que les ofrezcan una reducción de los tiempos de proceso de las facturas y de los costes de gestión.
• La armonización del marco regulatorio aplicable a la factura electrónica en Europa, partiendo de la premisa de dar un tratamiento equivalente a la factura en papel y a la factura
electrónica.
• Creación de un contexto de uso de la factura electrónica que permita conseguir el máximo de interoperabilidad.
• Adopción de un estándar común de contenidos y modelos de datos de factura que es el UNCEFACT Cross-Industry Invoice (CII).
• Identificación de organizaciones a nivel nacional y europeo que lideren el impulso de la factura electrónica.
• Definición de un plan de comunicación efectivo que ponga adecuadamente en valor los beneficios de la adopción de la factura electrónica, dirigido tanto a prescriptores como a usuarios finales.